Lavado
- Lava a mano o en ciclo delicado con agua fría.
- Usa jabón neutro y evita blanqueadores.
- Separa colores oscuros y claros para evitar transferencias.
Durabilidad y belleza
Sigue estas recomendaciones para conservar tus piezas Araiza Atelier impecables. Un buen cuidado protege el color, la forma y el acabado artístico de cada prenda.
Una prenda pensada para durar años solo dura años si se lava bien. La mayor parte del desgaste que la gente atribuye a la calidad del tejido viene en realidad del agua caliente, de la secadora y del exceso de detergente. Ninguna de las tres es necesaria.
El agua caliente abre la fibra, desdibuja el color y acelera el encogimiento. En frío se limpia igual de bien: el detergente moderno está formulado para trabajar a baja temperatura. Del revés, además, protege la superficie exterior y cualquier estampado del roce con el tambor.
Es lo único que de verdad arruina una prenda de forma irreversible. El calor contrae la fibra, endurece el tacto y desalinea la costura. Secar a la sombra sobre una superficie plana toma unas horas más y multiplica la vida de la pieza. Colgar de una percha una prenda pesada y mojada la deforma en los hombros: mejor tendida.
El exceso no se enjuaga por completo y queda en la fibra, donde endurece el tacto y atrae suciedad más rápido. La mitad de la dosis indicada en el envase suele bastar para una carga normal. El suavizante no hace falta y recubre la fibra con una película que reduce su transpirabilidad.
No todo lo que se usa una vez necesita lavarse. Colgar una prenda al aire una noche elimina la mayor parte del olor y devuelve la caída. Lavar solo cuando hace falta es la medida individual que más alarga la vida de una prenda, y de paso la que menos agua consume.
Las piezas de punto pesadas van dobladas, no colgadas: la percha las descuelga del hombro con el tiempo. Guarda en un sitio seco y sin luz directa; el sol destiñe los negros y los grises más rápido que cualquier lavado. Si guardas por temporada, hazlo limpio: una mancha invisible se fija con los meses.
Actúa en frío y desde el reverso, empujando la mancha hacia afuera del tejido en vez de frotarla hacia adentro. Frotar en caliente fija la mancha y levanta la fibra, dejando una zona más clara que la mancha original.